Suspendidas las parrandas de Remedios y otros festejos populares de diciembre

Marcelo Hernández

La Habana tiene sus carnavales, Bejucal sus charangas y Remedios sus parrandas. Las fiestas populares cubanas han vivido altos y bajos en las últimas décadas, pero este diciembre están suspendidas todas las celebraciones públicas de finales de año. La muerte de Fidel Castro ha apagado las luces y los altavoces de estas festividades.

Tras nueve días de duelo nacional, con ley seca y prohibición de música incluidas, el Gobierno ha decretado también las suspención de los carnavales locales planificados para las próximas semanas. En el centro de la Isla, las parrandas de Remedios están entre los festejos más afectados por la prohibición.

Consideradas como las festividades más antiguas de la Isla, las parrandas remedianas mezclan el atractivo de sus ingeniosas carrozas con una impresionante variedad de fuegos artificiales. Además, la antigua rivalidad entre dos barrios que se enfrentan en una mezcla de luces, música e ingenio refuerza el interés por el evento.

[[QUOTE:No son tiempos “para mostrar alegría en las calles”, les han comunicado las autoridades del Partido Comunista a los principales organizadores de la festividad]]Tras un año de preparativos, los remedianos han tenido que aparcar su entusiasmo y guardar la amplia gama de pirotecnia creada para la ocasión, como voladores, palenques, palomas, discos volantes, morteros, velas romanas o luces de Bengala. No son tiempos “para mostrar alegría en las calles”, les han comunicado las autoridades del Partido Comunista a los principales organizadores de la festividad.

Aunque públicamente el duelo nacional concluyó el 4 de diciembre, con la colocación de las cenizas de Fidel Castro en un mausoleo del cementerio de Santa Ifigenia, el oficialismo intenta prolongar la austeridad y llama a tener un fin de año marcado “por el homenaje al líder indiscutible de la Revolución”.

Las carrozas remedianas han sido detenidas cuando estaban a punto de ser estrenadas. Con sus diseños basados en temas históricos, literarios, mitológicos o con juegos abstractos, las composiciones deberán esperar doce meses más para mostrarse públicamente. La tarea de los “agentes encubiertos” que buscaban revelar el secreto de cada bando, esta vez ha sido absolutamente infructuoso.

En el poblado de Zulueta la tradición también se interrumpirá este diciembre. Sus parrandas son consideradas como las últimas que se celebran en el país, pues arrancan el 31 de diciembre. Los dos bandos enfrentados, los Chivos de La Loma y los Sapos del Guanijibes tendrán que guardar silencio este día de San Silvestre, a la espera de que el tiempo y el olvido sepulten el duelo y la sobriedad.

Ambos municipios de la provincia de Villa Clara son apenas una parte de los afectados por la austeridad desatada a partir de la muerte del expresidente cubano. Después del anuncio de su muerte, el pasado 25 de noviembre, Cuba no ha vuelto a ser la misma en cuanto a cartelera cultural.

El céntrico Palacio de la Rumba, en el municipio Centro Habana, no ha abierto sus puertas desde el deceso de Castro. El local mantuvo su programación suspendida incluso durante la jornada del 30 de noviembre, cuando la Unesco declaró a la rumba cubana como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

[[QUOTE:En las escuelas primarias de La Habana las administraciones han sido avisadas de que este 22 de diciembre no deben hacerse fiestas con música para conmemorar el día del maestro]]En las escuelas primarias de La Habana las administraciones han sido avisadas de que este 22 de diciembre no deben hacerse fiestas con música para conmemorar el día del maestro. “Habrá un matutino, la lectura de algunos compromisos pero nada de cake ni baile”, explicó a este diario Rosa, auxiliar pedagógica en una escuela del Cerro.

Los días del maestro son jornadas tradicionalmente alegres en las escuelas cubanas, en las que se suspenden las clases, se realizan fiestas y los maestros reciben numeroso regalos. “Es nuestro día”, lamenta la educadora, para quien la cancelación de la fiesta es una mala noticia. “Nos quitan algo que nos merecemos”, protesta.

Con la suspensión de las parrandas remedianas y de las fiestas del día del maestro, los cubanos se preparan para un fin de año discreto y con festividades a puertas cerradas. “La fiesta la llevamos por dentro”, apunta Rosa.

Fuente:14ymedio