Israel Rojas, ¿fidelista o represor?

(radiorebelde.cu)

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GUANTÁNAMO, Cuba.- Hay artistas cubanos que asombran por su volubilidad. En Madrid o Miami afirman una cosa y cuando regresan a Cuba otra. Esta idea me la ha provocado una entrevista que recientemente le hizo Orlando Figueredo Reinaldo a Israel Rojas, director del grupo Buena Fe y que el pasado 4 de diciembre publicó Cubadebate.

A Israel Rojas lo conocí de vista cuando era oficial del Ministerio del Interior (MININT) en Guantánamo junto con su guitarrista Yoel Martínez. En la ya lejana década de los noventa del pasado siglo, durante una fiesta en la Unión de Juristas de Guantánamo, hice un comentario sobre política estando él presente y meses después un colega me comentó que cuando aquél día me fui Israel dijo: “Lo que él no conoce es el tamaño del expediente que le estamos haciendo”.

En otra ocasión el susodicho, junto con Yoel y una joven que entonces se decía era la esposa de Israel, se presentaron vestidos de uniforme en una tertulia sobre cine que yo conducía en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) en Guantánamo. Aquello me extrañó pues jamás los había visto en otras actividades culturales. Todavía desconocía lo que había dicho Israel sobre mí en la Unión de Juristas, pero después que lo supe he pensado que, de ser cierto, su presencia en la UNEAC quizás se debió a su interés en buscar otros elementos para hacer más abultado mi expediente.

Luego Israel se fue de Guantánamo y, según aseguran los medios oficialistas, triunfó en La Habana. Para mí su música es meliflua e intrascendente. Quizás esté equivocado pero de lo que sí estoy convencido es de que prefiero a Jorge Drexler, Joaquín Sabina, Ana Belén, Víctor Manuel, Manú Chao ,Mercedes Sosa y a tantos otros realmente buenos para escuchar, por delante de Buena Fe. En Guantánamo tenemos aún a Josué Oliva, un cantautor desconocido para el resto del país, pero que es un verdadero poeta de la guitarra, de quien Israel tomó sin permiso una frase de su canción “Amor de Buena Fe”, para darle nombre a su grupo.

En la entrevista de marras, publicada con el título “Israel Rojas: Soy fidelista y no tengo miedo a decirlo”, el guantanamero explica por qué decidió cancelar una gira que por estos días debía hacer en los EE.UU y se extiende sobre otros temas.

Desconozco qué es ser “fidelista” para Israel Rojas. Lo que sí sé es que sólo hay diferencias entre el pensamiento expuesto públicamente por Fidel Castro antes de 1959 y el que luego puso en práctica al tomar en poder. A partir de entonces no tiene sentido hablar de fidelismo porque este término es sinónimo de comunismo a la usanza castrista. Si Israel hubiera dicho que el Fidel que él valora y reconoce es el anterior a 1959, que prometió democracia para todos los cubanos, restablecer la Constitución de 1940 y elecciones libres entonces sí creo que sea fidelista. La pregunta es entonces: ¿fidelista o represor?

Hace unos años Israel Rojas hizo declaraciones bien diferentes en Miami, las que provocaron una airada reacción de uno de los comisarios culturales del Caimán Barbudo.

Pero el cambio está permitido, aunque asombre por su rapidez o lo tornadizo de sus giros, y ahora Israel declara no sólo que es fidelista sino que “la ética, la moral y la dignidad han perdido la importancia que debería (sic) tener entre los seres humanos”. Aclaro que el error de concordancia no es mío sino de Cubadebate.

Sería bueno que Israel se diera un saltico los domingos hasta donde desfilan las Damas de Blanco de la capital —para que las vea, no para golpearlas como dicen que hizo Tony Ávila— y constate la represión que se ejerce contra ellas. O que cuando venga a Guantánamo visite a Celina Osorio Claro, coordinadora del movimiento aquí, y conozca cómo han sido golpeadas por sus excompañeros del MININT, detenidas arbitraria e ilegalmente y despojadas del dinero que les envían desde el exilio para poder vivir pues el gobierno “fidelista”, incumpliendo con el art. 45 de su propia Constitución, les niega el derecho al trabajo.

No le pido una canción sobre esos abusos pues sería demasiado, pero al menos podría reflexionar acerca de qué tienen de dignos, éticos y morales esos actos represivos. Y ya que dice que hay que buscarse problemas, sería bueno que el “problemático” de Israel Rojas intercediera por ellas ante sus antiguos jefes del MININT para que cesen tanta represión y abusos en su contra.

Dijo también Israel que él no va a traicionar a Silvio Rodríguez, que a él tienen que encontrarlo aquí para que lo arrastren sobre las rocas cuando la revolución se venga abajo. Yo creo que Silvio hace rato se traicionó él mismo defendiendo lo indefendible y que lo que Israel sigue llamando “revolución” hace decenios se vino abajo. Igualmente pienso que cuando la democracia vuelva a Cuba —porque de qué volverá no me cabe ninguna duda— nadie lo va a arrastrar a él por las calles, tampoco a Silvio, porque entonces habrá una fuerza policial que sí protegerá a todos los ciudadanos, no como la de ahora que existe para reprimirlos.

Lo que sí es posible que alcance a Silvio y a Buena Fe es el olvido, un olvido tan largo y oscuro como la manipulación que ambos protagonizan.

Fuente:cubanet