Esta madre le paga el desayuno a un vagabundo. Pero cuando lee su confesión escrita se queda sin aliento

La estudiante y joven madre Casey Fischer, de New Hampshire, EEUU, quería comprar algo rápido para desayunar antes de ir a la universidad. Pero cuando se encontró con este vagabundo, ella le cambió la vida sin darse ni cuenta. Puedes leerlo en este post de Facebook:

“Hoy fui a Dunkin y vi a un vagabundo cantando al lado de la carretera pidiendo dinero. Finalmente lo vi entrar en Dunkin, contando las monedas que tenía para poder comprar algo. Entonces me puse a hablar con él aunque se veía que él no tenía ninguna gana. Puesto que él tenía cerca de 1$ en monedas pequeñas, le compré un café y un panecillo y le pedí que se sentara conmigo. Me contó cómo mucha gente lo trataba mal por ser vagabundo, cómo se convirtió en una persona que odiaba a causa de las drogas, cómo perdió a su madre a causa de un cáncer, que nunca conoció a su padre y que quisiera hacer algo de lo que su madre estuviera orgullosa (además de otras cosas, en una hora de conversación).

El nombre de este encantador hombre era Chris y es una de las personas más sinceras y honestas que he conocido nunca. Cuando me di cuenta de que tenía que irme a clase, Chris me dijo que me esperara un segundo y escribió algo en un papel. Entonces me dio un ticket arrugado, me pidió disculpas por su agitada escritura, sonrió y se fue. Cuando abrí la nota, esto es lo que decía:  “Hoy me quería suicidar, pero no lo hice por ti. Gracias por ser una persona maravillosa”.

Con un pequeño gesto, Casey le dio el coraje de vivir a un hombre que no tenía ya nada que perder. Comparte este impresionante mensaje con todos tus conocidos para mostrarles la gran diferencia que puede hacer un pequeño gesto.

Fuente:nolocreo.com

Fuente: wikipu