El crítico de arte Píter Ortega presenta el libro ‘La generación del milenio’

Imagen de los participantes en el evento (Foto: Rachel Valdés)

Imagen de los participantes en el evento (Foto: Rachel Valdés)

LA HABANA, Cuba.- El controvertido curador y crítico de arte cubano Píter Ortega, dió a conocer recientemente su más reciente libro, un catálogo titulado The Millennials Generation: From the Nonsensical to the post-Utopian Crisis. Cuban art 2001-2016 (La generación del Milenio: Del despropósito a la crisis post-utópica. Arte Cubano 2001-2016).

La presentación transcurrió de una manera muy atípica en la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro. No hubo bullicio de periodistas —algo a lo que nos tiene acostumbrado Píter— ni un encuentro “formal” entre el público y el historiador del arte. Solo hubo una breve venta en una pequeña oficina de la institución.

El libro constituye, un poco, el catálogo de una muestra que había sido programada para noviembre de este año en las galerías Acacia y Servando Cabrera de la capital, pero que se vio frustrada, al parecer, por reformas constructivas que se llevarían a cabo por esas fechas en uno de los espacios involucrados.

Promocionada con el nombre Arte cubano 2001-2016: Tan grande que aplasta, la exposición pretendía incluir géneros como la pintura, el dibujo, la fotografía, la escultura, la instalación, el videoarte y la performance, con una nómina de casi 40 artistas.

En el texto del catálogo en cuestión, redactado por Píter, se puede constatar las razones del nuevo apelativo —La generación del milenio— que él propone para la historiografía del arte cubano contemporáneo, entre las que se pueden destacar las siguientes: “se trata de una generación a la que poco le interesa poner el arte al servicio de la emancipación social o el bien o futuro de la nación”.

“[Y] si bien desde los noventa el mercado estaba presente de una manera visible en la escena artística cubana, para los dos mil este constituye el fin último, el fundamento, la meta de la creación (…) Lo cual no es ni malo ni bueno, simplemente es el fatum, el destino de nuestra generación: pragmatismo antes que humanismo; y mucha frivolidad, farándula, pose, simulación”.

Quizás estas palabras establezcan una realidad demasiada dura para muchos defensores de los buenos modos de los artistas cubanos. Pero, según la percepción de un crítico que se ha movido entre Miami y La Habana como un pez en el agua, “para The Millennials Generation, Mosquera y el Nuevo Arte Cubano son cosa de una época lejana, a la cual miran desde la distancia como una leyenda leída en libros, y a la que respetan, pero asimilan con poco fijador y con mucho desdén”.

Fuente:cubanet