Cuba apuesta por cultivos transgénicos a gran escala para disminuir el déficit alimentario

14ymedio

Cuba prevé cultivar maíz y soya transgénicos a partir de la primavera de 2017, según anunció el diario Granma en un largo texto publicado este fin de semana en el que desgrana los avances logrados por la Isla en este ámbito.

“De culminar con éxito todas las pruebas requeridas por los órganos reguladores cubanos, para la primavera del venidero año 2017 podríamos empezar la introducción de [transgénicos…] en mayores extensiones de tierra”, dijo Mario Estrada, director de Investigaciones Agropecuarias del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB).

La elevada suma de dinero que el Gobierno destina a importaciones alimentarias (unos 2.000 millones de dólares anuales) no solo es insostenible sino que resulta claramente insuficiente. En 2014, las importaciones de los dos cereales cuya variante genéticamente modificada se busca cultivar ascendieron a unos 500 millones de dólares que suponen hasta el 75% de lo que comen los cubanos.

Los cultivos transgénicos son objeto de una fuerte polémica mundial por derivar de la modificación genética de los organismos, pero Granma afirma que las críticas proceden de “experiencias referidas al mal uso de las indicaciones tecnológicas, la falta de información, deficiente capacitación y las prácticas abusivas de determinadas empresas productoras de semillas a escala mundial”.

“En la actualidad trabajamos en la obtención de nuevas líneas híbridas transgénicas de maíz, que en escala de pequeña parcela experimental, muestran rendimientos potenciales de nueve toneladas por hectárea, bien cerca de los niveles alcanzados por los países líderes mundiales en esta producción”, explicó Mario Estrada.

[[QUOTE:Los cultivos transgénicos son objeto de una fuerte polémica mundial por derivar de la modificación genética de los organismos]]Además, se experimentó “con una soya transgénica resistente también a herbicidas, que en áreas experimentales de la empresa Cubasoy mostró un rendimiento de hasta 2,8 toneladas por hectárea, muy superior a los habituales alcanzados allí”, añadía el experto.

El diario oficial recuerda que son favorables a la producción controlada de transgénicos la Or­ga­nización Mundial de la Salud, la Organización de Naciones Unidas para la Agri­cultura y la Alimentación (FAO), la Royal Society del Reino Unido, la Administración para los Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos, la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria y las Academias de Ciencias de varios países. “Los cultivos genéticamente modificados han contribuido a mitigar la crisis de falta de alimentos derivada del crecimiento de la población mundial y el efecto de los cambios climáticos, constituyendo la tecnología de cultivo con adopción más rápida en la historia de la agricultura”, agrega el texto.

Desde 2009, año en que se recibieron las licencias de seguridad correspondientes, Cuba ha estado trabajando la primera prueba productiva con maíz modificado en unas 900 hectáreas pertenecientes a Cubasoy, en la provincia de Ciego de Ávila, y aunque el resultado superó en más del doble al del cultivo tradicional, el rendimiento fue menor del esperado, motivo por el cual se suspendió la aplicación de los avances.

Actualmente se busca “la obtención de nuevas líneas híbridas transgénicas de maíz” con unos resultados muy superiores que, si superan todos los controles, serán aplicados a partir de la próxima primavera.

Fuente:14ymedio