Así se vivió en Cuba el clásico de fútbol Barça-Madrid

GolBar (foto del autor)

 

LA HABANA, Cuba.- El partido del fútbol entre el Real Madrid y FC Barcelona hizo que los cubanos descorrieran las cortinas del luto. El clásico español saco a la calle a miles de habaneros vistiendo la camiseta de ambos equipos en una ruptura del silencio sepulcral mantenido en la última semana.

Uno de los acontecimientos deportivos más seguidos por la afición, descrito como el encuentro que detiene el mundo delante de las pantallas de televisión, saco a los cubanos del inmovilismo decretado mediante el duelo oficial desde el día 25 de noviembre por la muerte de Fidel Castro.

El encuentro celebrado en Camp Nou no fue transmitido por ninguno de los medios informativos cubanos, dedicados a la cobertura de los funerales del exgobernante cubano. La omisión pasó por alto una fanaticada que sí compartió el partido, minuto a minuto, mediante llamadas telefónicas y voces de esquina a esquina que describían sus rivalidades. Una mañana de negación de las restricciones oficiales para vivir las emociones del primer clásico de la Liga Española.

Las sedes o lugares de encuentro de las peñas cubanas de ambos equipos también respetaron el duelo oficial. Los principales puntos de encuentro de la Peña Madridista de La Habana, los hoteles Habana Libre, Cohíba y Nacional, no encendieron los televisores en los bares donde acostumbran a reunirse los fanáticos del equipo blanco para ver los juegos.

También cerró sus puertas el emblemático bar-restaurante El Conejito, conocido por cobijar a los fanáticos de ambos equipos que dan rienda suelta la rivalidad de la afición delante de los televisores.

Quienes se acercaron a estas instalaciones buscando flexibilidad en la prohibición, terminaron en los puntos Wi-fi, hurgando en las redes sociales las noticias del encuentro futbolístico.

Inventiva contra el luto

Los que navegaron con menos suerte se acercaron con sus laptops, teléfonos móviles o tabletas a los puntos Wi-fi para ver el partido en vivo. Quienes apostaron por esta opción no tuvieron en cuenta la lentitud del Internet en la isla. A la tensión que causa el partido agregaron el “error en la red” que denuncia la incapacidad de ETECSA para acceder a un sitio.

Los más suertudos reservaron un puesto en casa de un amigo para verlo mediante “el cable”, televisión ilegal que oferta hasta cuatro canales internacionales.

Boris, uno de los fanáticos del Madrid, se niega a decir dónde vio el juego porque “le caen arriba al cable”.

“Lo que sí te puedo decir es que es la primera vez que no puedo gritar en el fútbol (…) El dueño de la casa estaba que temblaba con eso del luto”, dijo.

Fuente:cubanet